Eres literatura

Eres literatura.
Tan sencillo. Delicado. Destinado a perecer en la retaguardia del recuerdo. A cristalizar las noches que cantabas. O a recorrer las ciudades deshumanizadas de Poe.


Eres literatura.
Pulcro tacto de quién brilla sin saber que todo lo que prende, se extingue. Valiente de quién se deja llevar por los abrazos vacíos. Cuando quieras regresar, me habré ido.


Eres literatura.
Pasearte por las sombras extintas fue delicia. Capturarte en bicolor sagrado fue un regalo. Santuario de la vía más grande de Madrid. Quién te volviera a vestir.


Eres literatura.
Silencio de los nervios que no te dejan ser. Niño frágil de masas enfurecidas. Yo leí en tus ojos que saben llover. Sin saber respirar, estabas vacío de humanidad.


Eres literatura.
Disparo certero y bala en el pecho. Frío cortante del mes de enero. Caen las hojas del vendaval y corre mayo. Me hago de paz otoño invernal.


Eres literatura.
En marzo te me quedaste pequeñito recuerdo. Te guardo con la bondad que no trajiste en abril. Del desprecio de sus calles te has ido a vestir. Y yo que me voy niño. Me voy sin ti.


Eres literatura.
Abre las alas y echa a volar. Cruza el charco y salta a otro mar. Ojalá las vistas no te impidan ver. Sabe más cuando se cae porque se empieza a nacer.


Eres literatura.

La puerta te cerré y la llave tiré al mar. De Luna me visto cada noche y a otros vuelos invito a casar. Yo era de pulcro sentir. Tú de vil intención. Escarnio de quién te abandona. No voy a ser yo.


Eres literatura.
Y en mis letras te vas a quedar. Ay niño de masas y pecados cristalinos. No vuelvas a dónde ya no podrás entrar. El candado de este verso mío para impedirte pasar. Y desde el lamento de mi poesía te volvería a besar.