Tú no lo entendías

Vivo enamorada de la Lluvia porque es el único camino de llorar las metáforas de mis poesías.

Descanso mirando a la Luna porque es la única capaz de traerme la paz que tanto anhelo.

Confieso mis penas al Mar porque solo en su vientre cristalino siento que mi madre sigue cerca.

Escribo con letras mis silencios porque es el único modo de no ahogarme en mis propios pensamientos.

Pero esto tú no lo entendías.

No comprendiste cuando te hablé de mi amor a la Luna, las lágrimas de mi Lluvia, el dolor de mi Poesía o la rabia de mi Mar.

Y no podías pedirme que deshiciese mis fantasías para poder vivir en tus cuatro paredes de cristal. Donde no se respira el viento. Y la cotidianidad es solo un lugar donde existir. No podías hacer que aceptase un amor dormido para así poder descansar.

Y solo al alejarme entendí mi llanto, abracé mi pena y nadé en mi propio vacío.

Solo al saberte perdido te quise ganar. No me quisiste creer y ahora llevo en mis pies arena de otro mar.

Te lo advertí con cautela y no me quisiste escuchar. Ámame como se quiere a un gato, no le pongo precio a mi libertad. Y antes de que te acostumbres a mis pies descalzos me voy a marchar.

Porque les quedan a mis Letras demasiadas Lunas, Mares y Llantos como para empezar a aterrizar.

Contigo despegué, pero viajo ligera de equipaje.

En otra vida, mi amor, nos volveremos a encontrar.

23 de julio de 2019.

No sabía despedirte y te hablé de mis vacíos.

Me había marchado hacía demasiado tiempo.