Tormentas de verano

Hay personas que, sin quererlo, son tormentas de verano.

Sorprenden cuando el calor, denso y sofocante, crispa los últimos resquicios de aire que agotan el paisaje.

Calman, empapan y desvelan. Y, cuando se marchan, dejan una estela que impregna cada poro del olfato, el cual, deleitado por el aroma que transpira la tierra, se siente en profunda comunión con el rocio.

Hay personas que son tormentas, de verano, porque llegan, sanan y dejan un legado en el que poder descansar.

A mi madre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: