Nana de bajamar

Me gustas salvaje. Rota. Y fugaz. Con el vaivén de tu falda. Y que te vengas. Y te vas.

Cristal de lirios rotos. Amor de alta mar. Huellas de quien desconoce. Robas vidas, pero traes paz.

Sal de tus andares. Lágrimas de tempestad. Me robas la pena y sus males, me traes en tu vientre mi hogar.

Belleza de cristales rotos. Mirada fugitiva para a salvo estar. Y adentrarme en ti con gozo. Y no saberme marchar.

Entretejer entre cristales mi pisada. Llorar a través de ti mi desazón. Viento de tu piel salada. Bañarse en ti mi amor.

Fundir mi salvia cuando duerma. Regresar cuando pare el reloj. Y jurarte que cada vez que vuelva, dejaré en ti mi yo.

Te quiero salvaje y rota. Cuando robas vidas con tu andar. Y recuerdas con boquita de bruja, que de ti no se puede escapar.

Quisiera quedarme hoy contigo. Donde me siento la niña de mar. Sin necesidad de más que un ratito, para volver a sentir mi hogar.

Agosto frente al mar.