Sonambulismo de ciudad marchita

Volví a la ciudad y el cielo se rompió sobre mis hombros.

Lloraron sus lágrimas la pena de mi corazón. Y en la retina de mi ventana descubrí que el Amor por mi Mar me había dejado deambulando desnuda por la ciudad.

26 de agosto. Vivo y muero sobre el asfalto de mi mar.